No es que Lyndon Johnson fuera muy popular. Por supuesto, las elecciones presidenciales de noviembre de 1964 le valen un triunfo: 43128958 votos contra 27176873 qui obtiene su adversario republicano, 468 mandatos de grandes electores contra 52; 44 Estados más el distrito de Columbia le dan la mayoría.Es incluso mejor que Roosevelt en 1936. Pero la baza mayor de Johnson, es el programa de Barry Goldwater, el campeón del conservadurismo republicano, hostil a la extensión del Estado del Bienestar, partidario incombustible de la firmeza respecto a la Unión Soviética que no duda en proclamar que “el extremismo en la defensa de la libertad no es un vicio. Y la moderación en la búsqueda de la justicia no es virtud” Con su franqueza y la brutalidad de su lenguaje, Goldwater asusta. Muchos dicen que tiene 30 años de retraso. En realidad, tiene 15 años de adelanto.
André Kaspi, “Les Américains” tomo 2, pg 481-482 (traducción [citoyen], negritas añadidas)