Zapatero ha perdido definitivamente los papeles mostrando un enorme nerviosismo. Lo ha repetido en los últimos mítines y seguramente lo utilice en el debate televisivo.
Tachar de antidemócratas a los abstencionistas resulta grotesco. Aquellos que deciden no votar están en todo su derecho. Tachar de antidemócratas a ciudadanos que ejercen su derecho a no votar sin coaccionar la libertad del resto sí que resulta antidemocrático.
Otra cosa es que piense que no ir a votar sea la solución al estado actual de nuestro país. No ir a votar significa apoyar el statu quo y considerar igual de positivo la victoria de uno u otro partido mayoritario.
Tags: Elecciones