El Mundo fiel a su lema de ser el diario progre preferido por la derecha española ha contratado a Miguel Sebastián como columnista para su suplemento económico. Se trata de una medida más para afianzarse en el papel de centrismo tolerable por los progres. Pedro J. ya lo hizo cuando fichó a Luis Solana para perdonarse el fichaje del facha Losantos.
Lejos del ingenio de Conthe, su bestia negra, Sebastián resulta mediocre también como columnista. El del pasado domingo, el exconseguidor de favores de Moncloa dedica su columna a justificar que el gobierno del PP fue más intervencionista que el de Zapatero.
Pone como ejemplo que en los primeros meses del gobierno de Aznar cambiaron de presidente nueve grandes empresas: Argentaria, Repsol, Telefónica, Tabacalera, Iberia, Aldeasa, Caja Madrid, Endesa y Aceralia. Meter a Caja Madrid en la lista es estúpido porque se podría poner a todas las cajas de ahorro cuyos presidentes ponen y quitan los gobiernos autonómicos de turno. ¿Y el resto? Eran todas empresas públicas cuyos presidentes habían sido nombrados por Felipe González.
¿Por qué Zapatero no pudo cambiarlos? Por la simple razón que el gobierno de Aznar las privatizó impidiendo que los gobiernos posteriores volvieran a manejas las principales empresas españolas. Lo que si hizo ZP fue cambiar al presidente de REE Red Eléctrica Española en cuyo accionariado sigue estando el Estado.
¿Cuántas privatizaciones ha hecho Zapatero? Pues cero.