El presidente autonómico que más cobra: el de la Generalitat catalana
El presidente de diputación provincial que más cobra: el de Barcelona
El alcalde que más cobra: el de Barcelona.
Esto sí que es un hecho diferencial. Y después aparece Pujol llamando a una rebelión fiscal… de los impuestos del gobierno central. Tal vez la rebelión debería empezar por los impuestos que recaudan directamente los cleptocratas que gobiernan Cataluña. Así se explica que exijan más recursos. ¿No existen las balanzas fiscales de los políticos catalanes?
Fuente:
Expansión