viernes, 27 de julio de 2007
¿Cómo un grupo de ciudadanos podría otorgarse una serie de normas? ¿Por mayoría? Si entendemos que existen una serie de derechos inalienables que el Estado debe salvarguardar, esto es independiente del número de personas que compartan nuestras ideas. Otra cosa es que para llevar a cabo nuestro modelo precisemos de un porcentaje elevado de convencidos. La existencia de una minoría no impediría la instauración de una minarquía como vimos en el pasado post.

¿Cuál es el ámbito geográfico de esas normas? Como se tratan de derechos universales, la minarquía se extendería tanto como aquella zona en la que existiera un grupo lo suficiente grande de convencidos y un grupo lo suficientemente pequeño de opuestos para imponerlo.

¿Podrían existir otro tipo de normas? Sí, pero serían normas concretas de cada comunidad de propietarios de determinadas parcelas y siempre que no entraran en colisión con la defensa de los derechos inalienables individuales.

La creación de normas debería provenir directamente de los ciudadanos y nunca en un congreso que convertiría a los políticos en los nuevos nobles. Y no existiría ninguna necesidad de estar continuamente promulgando nuevas normas.

¿Y el sistema judicial? Para cuestiones referidas a acuerdos entre particulares existirían compañías de seguros que proveerían de árbitros. En cada contrato se debería especificar que arbitraje se utilizaría para resolver los potenciales conflictos. Pero cuando lo que se produce es una violación de los derechos individuales defendidos por el Estado entonces debería actuar un sistema judicial que sería formados por lo miembros de la comunidad en forma de jurado o por un juez o compañía de servicios judiciales elegida por los ciudadanos.

¿Y la seguridad? Esto es algo que ya hemos visto anteriormente (aquí, aquí y aquí). Cada individuo o cada comunidad de propietarios podría elegir el proveedor de seguridad que desease. Pero existen determinados riesgos que afectan a un número mayor de comunidades y por tanto requieren una seguridad común. Una seguridad en círculos concéntricos. Tú elegirías la alarma de tu vivienda, tu comunidad de propietarios (con tu participación) elegiría el servicio de vigilancia (como lo hacen con el mantenimiento del ascensor o el jardinero de los lugares comunes), las comunidades de propietarios más cercanas elegirían servicios de seguridad para amenazas de carácter regional y el conjunto de la minarquía elegiría un servicio o sistema de seguridad ante amenazas de carácter externo. Esos servicios pueden ser autogestionarios (como las patrullas ciudadanas), privadas o mixtas (llevadas a cabo por empleados elegidos con la subcontratación de parte de los servicios a empresas privadas).

¿Y el gobierno? Pues no haría falta. Tendríamos un sistema de defensa de la seguridad jurídica y de los derechos individuales sin la existencia de una clase política que se convierta en nobleza.

Tags: Minarquía

Publicado por coase @ 16:01  | Ideas
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Comentarios
Publicado por Bastiat
lunes, 30 de julio de 2007 | 17:11
Creo, sinceramente, Sr. Coase que hace Ud. muy bien en definir esto que nos ha contado en cinco capítulos de utopía. De hecho tanta utopía como la Ancap porque, de hecho, sigue precisando de una mayoría de convencidos, sin pensar que eso de convencidos tenga que tener nada de peyorativo, y, la capacidad para imponer una minimización del Estado hasta los niveles que, según sus palabras, considera irrenunciable.

Bueno, la pregunta del Ancap, podría ser que igual que ha reducido hasta ahí, porqué no ir un paso mas allá. Pero si lo mira con un poco más de atención se dará cuenta de que todas y cada una de las propuestas que ud, propone necesita de un acuerdo básico al igual que lo precisa la instauración de la Ancapía.

Llegados ahí...¿cuál es el problema? Definir el acuerdo básico o, mejor aún, definir, dibujar el proceso por el cual llegar a... la minarquía o mas allá, a la Ancapía.
Publicado por Bastiat
lunes, 30 de julio de 2007 | 17:12
Por tanto, todo este debate Ancap-minarq, tomado con el sosiego suficiente, podría ayudarnos a dibujar los horizontes, más o menos lejanos, pero reconocer que lo importante es ir andando el camino.

Ud. Sr. Coase, nos dibuja, nos perfila mas bien, un posible escenario minarquista. ¿Cual sería el primer paso para legar a el?

¿Qué medidas concretas propondría al electorado para presentar su opción de manera que genere confianza y no provocar igual rechazo de las Ancaps en algunas cosas?

Es más, ¿el minarquista es el verdadero liberal o el verdadero liberal se tiene que quedar en el Cheque Escolar?
Publicado por coase
martes, 31 de julio de 2007 | 8:46
Bastiat, todos los sistemas precisan de un determinado respaldo popular desde el comunismo hasta la democracia. Lo que ocurre es que la minarquía, como otros muchos sistemas, no precisa de la unanimidad, algo que dudo pueda ocurrir con el ancapismo.

Precisamente lo que defiendo en esta serie de post es que la minarquía es preferible al ancapismo independientemente de la viabilidad de ambos.

No existen verdaderos liberales sino diferentes corrientes dentro del liberalismo. Todo avance para limitar el poder del Estado como los cheques escolares es una medida adecuada para lograr la minarquía.
Publicado por Bastiat
martes, 31 de julio de 2007 | 9:11
El único pero que puede tener la aplicación de la Ancapía es que iría en contra de su propio ser si lo impone, insisto, si lo impone, mediante un acuerdo mayoritario, porque no podrían negar ni la existencia de mecanismos de coacción, ni la existencia de territorialidad ni la imposibilidad de la vuelta a atrás, ya que de ninguna manera podrían evitar la “secesión” de aquellos que quisieran organizarse de manera estatalizada, en mayor o menor grado y dependiendo de su propio concepto de Estado, que, en definitiva consiste en la marea de organizar los aspectos comunales e, incluso, dependiendo de qué se entiende por “lo común”

Es decir, el problema de la ancapía es que carecería de defecto de forma su aplicación.
Publicado por Bastiat
martes, 31 de julio de 2007 | 9:12
Por tanto, si, he de reconocerle que en la medida que se aceptan esos “inconvenientes” la minarquía en grado sumo, sin la destrucción total del Estado en sus aspectos mas básicos, defensa, judicatura estatal, seguridad interna competitiva con el sector privado es en si menos utópico, pero no mucho menos utópico.

Por tanto, mi planteamiento en todo lo que escribo no radica en definir corrientes competitivas dentro del liberalismo sino en encontrar el camino para avanzar hasta donde la sociedad sea capaz de ir en el camino de la reducción del Estado que, para mi, no es otra cosa que lo que el pueblo encarga a una realidad dotada de legitimidad en el uso de la coaccion, para lograr fines políticos. En la medida que la gente comprenda que los fines impuestos y decididos contra una minoría son ilegítimos en si, habremos avanzado hacia mayores cotas de libertad, sin corrientes, sin idearios, sin competencia entre las mismas.
Publicado por Jules
miércoles, 01 de agosto de 2007 | 17:22
Una pregunta Sr Coarse, ¿esas decisiones que los miembros de la minarquia tendrian que tomar , por ejemplo la decisión de asignacíon del ultimo circulo de seguridad concentrica a un determinado "ejercito" o "cuerpo de seguridad" frente a ataques de elementos hostiles no liberales (por ejemplo un estado limitrofe comunista), no constituyen en si decisiones de gobierno aunque sean asamblearias?

Yo opino que lejos de la utopia ancap, si cabe en una minarquia la existencia de unos gestores que se encarguen de la justicia, defensa exterior y seguridad interior (en colaboracion con las entidades privadas que existan a tal efecto)

Evidentemente esa institución perderia de inmediato su legitimidad si violara algúno de los derechos basicos de vida, libertad o propiedad, en ese caso los miembros de la minarquia aplican la "Declaracion de Independencia" y ejercitan su derecho a derrocarlos y colocar a otros gestores

http://esperanzadelosliberales.blogspot.com/
Publicado por Uno-que-no-se-calla
jueves, 02 de agosto de 2007 | 17:18
Joder, estamos llegando a un nivel que casi podríamos considerar los derechos humanos como impuestos por la mayoría... Si yo no quiero respetar la vida de nadie, ¿por qué se me impone desde la mayoría que me impide ejercer mi libertad de matar a alguien?

Entiendo que las normas se aceptan porque las vemos como un beneficio neto final. Puede que ya no pueda matar a nadie impunemente (en teoría...), pero al menos me aseguro que nadie podrá hacerlo conmigo... Y así con todas las normas.

Claro que siempre puede llegar el bruto de turno y decir que no, que pasa de las normas más básicas y que ya se encargará él de que no le mate nadie... pero como siempre, esto me parece tan individualista que raya el egoísmo.

¿Por qué os obstináis a veces en no ver que el trabajo en equipo puede ser bueno?

Salu2
www.incomodasverdades.tk
Publicado por coase
jueves, 02 de agosto de 2007 | 18:42
Jules, cuando la decisión la toma directamente los ciudadanos ya no existe gobierno. Sería “gobierno” cuando la toma de decisiones se delega en terceras personas (políticos). Un “gobierno asambleario” es un oxímoron.

Cuando una urbanización contrata el servicio de seguridad con una determinada empresa lo que está haciendo es externalizar un determinado servicio. En un caso análogo, cuando un municipio adjudica a una empresa el servicio de limpieza de las calles no significa que dicha empresa pase a “gobernar” el ayuntamiento. Por esa razón una comunidad minarquista podrá contratar los servicios de justicia, defensa o seguridad a empresas y particulares pero eso nunca lo convertirán en “gobiernos”.
Publicado por coase
jueves, 02 de agosto de 2007 | 18:45
El problema Gorka es determinar qué cosas son legítimas para imponer por mayoría. Nadie niega que sea beneficioso hacer determinadas cuestiones en equipo, la clave es qué cuestiones se deben imponer a la minoría que no las quiere.
Publicado por Bastiat
jueves, 02 de agosto de 2007 | 22:39
Coase....... ¿cómo elegiría una comunidad de propietarios a la empresa de seguridad?.... ¿no sería por mayoría?....

¿No es en esencia eso de elegir por mayoría una imposición en la práctica hacia la minoría? Y eso pensando en que la minoría fuera verdaderamente minoritaria, pero ¿qué ocurre cuando la cosa va 51/49?

Ciertamente lo interesante es averiguar cuales son los límites a la acción de la mayoría, esos derechos inalienables, pero no debemos olvidar como funcionan las decisiones asamblearias, basta con ir a cualquier reunión de comunidad de vecinos para entender que hay líderes de opinión que pueden cambiar el sentido de una propuesta ¿No serían éstos en si una suerte de gobierno si suelen imponer sus opiniones porque cuenten con concertación de votos a modo partidario?
Publicado por Bastiat
jueves, 02 de agosto de 2007 | 22:41
Pero claro, hablas en tu respuesta a Jules que una comunidad minarquista contrata sus servicios a empresas. Te refieres a un país... ¿Estas hablando de realizar una asamblea a nivel de todo un país para decidir quien se va a encargar de la defensa nacionales?

Si el asamblearismo es complicado en una comunidad de vecinos, en todo un país, la cosa se pone muy difícil.
Publicado por coase
viernes, 03 de agosto de 2007 | 16:21
1. Sobre la formas en las que pueden tomar decisiones las agrupaciones de individuos hay mucho escrito (mayoría cualificadas, dobles mayorías, segundas vueltas,…). Pero no nos puede distraer que el principal debate no es cómo se decide sino qué se decide.

2. En una sociedad libre, los líderes de opinión no representan ningún problema. Por poner un ejemplo, Losantos es un líder de opinión lo que no impide que sus oyentes actúan como les viene en gana. Por el contrario si no obedeces lo indicado por un político acabas en la cárcel.
Publicado por coase
viernes, 03 de agosto de 2007 | 16:22
3. A nadie le extraña que una urbanización decida contratar a una compañía de seguridad. Lo normal sería que en una reunión de vecinos cada compañía presentara sus propuestas, se abriera un debate y después se votara. En el caso de una zona más amplia como un país todo eso no se podría hacer en un único acto. Habría una presentación de propuestas, posteriormente se formaría un debate en los medios de comunicación o a través de agrupaciones y por último los ciudadanos votarían por una determinada oferta de seguridad o justicia.
Publicado por Bastiat
sábado, 04 de agosto de 2007 | 0:35
Sobre el punto 1, nada que decir, eso lo llevo yo manteniendo igualmente ya hace algunas semanas de manera pública en todos los sitios donde escribo.

p.2. No estoy hablando de líderes de opinión pública, sino del funcionamiento interno de las asambleas. Basta con que haya alguien con cierto gracejo y labia para que las decisiones vayan por donde a él le interese. Máxime si tiene un numero suficiente de votos ganados coordinados de forma partidaria.
Publicado por Bastiat
sábado, 04 de agosto de 2007 | 0:39
Y sobre el punto 3 y como continuación de mi respuesta al punto anterior. Si puede haber coordinación partidaria en asambleas de vecinos o en asambleas de barrio dónde la cercanía y el conocimiento de las personas es primordial, a la hora de llevar el sistema a todo un país, y cuanto más grande mayor problema, esa coordinación existirá por la sencilla razón de que es la mejor manera de lograr mayores y mejores objetivos para ese grupo.

Por tanto, nos quedamos con el punto primero y de lo demás... lo vamos hablando.
Todos estamos esperando por tu opinión
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