En ninguna comunidad autónoma se puede dar un vuelco electoral de tal tamaño como en Cataluña. Es conocido la amplia masa de electores que votan a partidos nacionales en las generales y se quedan en casa en las autonómicas.
Los partidos nacionalistas (CiU, PSC, ERC e ICV) han llevado a Cataluña al borde del precipicio con continuos ataques a la convivencia con el resto de España para tapar sus fracasos y su fanatismo ciego.
Por esa razón es importante que todos los catalanes que no sean nacionalistas se decidan a acudir a las urnas el próximo 1 de noviembre por dos razones fundamentales. La primera porque actualmente el poder radica verdaderamente en las comunidades autonómicas y el papel del gobierno central es cada vez más residual. La segunda se refiere a la importancia para la política española pueda suponer un descalabro nacionalista que termine con este viaje sin rumbo hacia unos nuevos Balcanes.
Yo no podré, pero tú que puedes, hazlo. Sea al
Partido Popular o a
Ciudadanos. Lo importante es que el nacionalismo fascista frene su expansión suicida y kamikaze. Es simple, se trata de movilizar unos votos que están ahí pero que suelen quedarse sin depositar.
Toda España estará pendiente de vosotros. VOTAD.