Internet cambia tan rápido que resulta aventurado prever su futuro. Si primero fueron los foros y ahora los blogs, quién sabe cual será el siguiente eslabón. Mucho se habla del periodismo ciudadano pero la experiencia de
Hispalibertas refleja que no resulta sencillo.
Los lectores buscan una regularidad en los canales de información que la ‘vagancia’ de los blogueros amateur no garantiza. De ahí la relevancia de los agregadores, como
redliberal, que agrupan las bitácoras de una temática afín y facilitan la búsqueda a los lectores ante la multiplicación de emisores.
La apuesta de
Periodista Digital por combinar el periodismo electrónico ‘profesional’ con la blogosfera me parece un cóctel atractivo. Lo que empezó por una sección un poco caótica se ha convertido en el extraordinario nuevo diseño en una parte esencial y diferencial del periódico.
Reconozco que la tentación de convertir un periódico o un confidencial digital en un barco ballenero en busca de su Moby Dick particular, llamase Botín, Pedro J. o Losantos, pero no hay duda que sobrevivirán aquellos que la resistan. Si Libertad Digital apostó por la revolución ideológica al estilo Fox News, Periodista Digital ha decidido convertirse en el periódico de las bitácoras. Otra cuestión diferente es el futuro del periodismo ciudadano que primero alzó Hispalibertas y que ahora PD recoge en
Reportero Digital. Si logran diferenciarse sobrevivirán. Precisamente echo de menos en Hispalibertas la sección que más me gustaba,
de blog en blog, tan diferente que no se encuentra en ningún sitio más.
Los blogs que arropan a Periodista Digital abarcan temáticas muy diferentes pero sorprende su distribución. Que más de cien bitácoras se dedican a comentar la actualidad política no llama la atención. Que casi medio centenar se dedique a temas periodísticos tampoco teniendo en cuenta el egocentrismo habitual en dicha profesión

. Que otros tantos se dediquen al ocio o noticias de sociedad nos debería extrañar aún menos si vemos el país donde vivimos. Pero que haya una treintena de blogs dedicados a la
religión es algo que me ha dejado de piedra. Sobre todo si tenemos en cuenta la decena dedicada a los deportes o a la tecnología. Curioso en un país donde los estadios de fútbol están llenos y las iglesias vacías.