Creo que es un buen momento para recordar varios episodios que hemos vivido hace tiempo y que ahora nos deparan varias sorpresas:
1)
¿Os acordáis de aquello de confiar en la policía?
Seguro que sí. Cada poco sale un progre o un neotribal acusando al PP o El Mundo de atacar a las instituciones por desconfiar del trabajo de la policía o los jueces.
Pero claro cuando las cosas se tuercen ya no lo ven así. Iñigo de
Guerra Eterna suelta la siguiente perla respecto a los peritos que redactaron el informe que posteriormente fue manipulado:
Si a estas alturas no nos sorprende que haya periodistas dispuestos a comulgar con la magia negra del 11-M, tampoco es de extrañar que haya funcionarios de la Policía adeptos a la secta.
Iñigo una pregunta, ¿es de extrañar que haya policías que sirvan antes a su partido que su país? Porque en el caso Bono pasó algo parecido.
2)
¿Os acordáis de aquello de ‘volvemos a Europa'?
Se trataba del lema del PSOE en las Elecciones Europeas. Era una crítica burda al posicionamiento del gobierno de Aznar que teóricamente era más cercano a los EE.UU. que a los socios europeos.
Solo ha hecho falta media legislatura para que la Comisión Europea critique los tejemanejes del gobierno en la OPA de Endesa o todos los países censuren su política inmigratoria.
Al menos siempre les quedará Castro, Chaves y Morales.
3)
¿Os acordáis cuando se tachaba de catalonofobos a los críticos con la OPA de Endesa?
Cuando decíamos que la OPA lanzada por Gas Natural con el respaldo de La Caixa perjudicaba a los accionistas y a los consumidores. Decían que odiábamos a Cataluña. Como si regalar una empresa eléctrica a cuatro potentados supusiera alguna mejora para la inmensa mayoría de ciudadanos catalanes. El mercado y la Comisión Europa han mostrado a las claras como algunos quieren obtener pingües beneficios gracias a envolverse en una bandera y a realizar favores a determinados políticos.
4)
¿Os acordáis de los progres llamando extrema-derecha a todo aquel que reclama saber la verdad sobre los atentados del 11-M?
Pues parece que la extrema-derecha de verdad está más próxima a los progres de
Estercolero y la SER que de los peones negros atendiendo a lo que
Ynestrillas cuenta en su blog acerca de Luis del Pino:
(...) él se dedica a forrarse a base de sembrar bulos sin confirmar y ahondar en el dolor de doscientas víctimas, por lo menos, sembrando expectativas, creando dudas y refocilándose en el recuerdo de doscientas familias al tiempo que se crea una carrera meteórica.
Se cuenta, también, que escribe libros como un poseso, que vende cual si fueran churros y constituye el sustrato ideológico de unas teorías de la conspiración que es incapaz de demostrar.