miércoles, 30 de agosto de 2006
Tras la cruenta guerra civil, dos de los principales protagonistas de la II República alcanzan el pacto de San Juan de la Luz con el objetivo de lograr la instauración en España de un régimen democrático. Según fue avanzando el período republicano, los extremismos de José Antonio Primo de Rivera y de Largo Caballero fueron acaparando protagonismo mientras se diluía cualquier esperanza de moderación.

Tuvo que ocurrir una desgracia de tal tamaño como la Guerra Civil para que el máximo exponente de la derecha moderada, Gil Robles, y de la izquierda democrática, Indalecio Prieto, se reunieran y llegaran a un acuerdo sobre el futuro de España. ¿Se imaginan si ese pacto se hubiera alcanzado durante la escalada de violencia que caracterizó la II República? ¿Se imaginan a los socialistas democráticos oponiéndose en Asturias al golpe de estado de 1934? ¿Creen que el golpe de 1936 hubiera podido triunfar si en el apoyo de amplias capas de la derecha?

Algo tan necesario como que los líderes de ambos espectros políticos alcancen acuerdos sobre unos mínimos aceptables para todos fue lo que faltó en la II República. Probablemente si dicho pacto se hubiera alcanzado con anterioridad se hubiera podido evitar una república caótica, una guerra civil y cuarenta años de dictadura. Y eso nos recuerda la situación actual donde el líder de la derecha ha sido ignorado, engañado y vilipendiado en numerosas ocasiones por Zapatero. El actual mandatario socialista ha preferido seguir el nefasto ejemplo de Largo Caballero y buscar más las coincidencias con la minoritaria extrema-izquierda que el consenso con el principal partido de la oposición.

El pacto de San Juan de Luz fracasó en su objetivo y la dictadura se prolongó durante toda la vida de Franco. El acuerdo alcanzado por Don Juan con el dictador para que Juan Carlos heredara el trono, la guerra fría y el progresivo reconocimiento internacional del régimen impidieron el éxito del pacto. Pero hay que destacar dos aspectos relevantes del texto:

- Se preveía la reinstauración de la monarquía y la creación de un primer gobierno que posteriormente desembocaría en un período constituyente. Esto produjo una importante resistencia en ciertos sectores socialistas. Pero resulta curioso que esa fue justamente la situación que se produjo en la transición con el gobierno encabezado por Adolfo Suárez nombrado por el rey y que de una manera posterior fue el que abrió el período constituyente que finalizaría con una nueva constitución.

- El pacto recogía la voluntad expresa de las partes que, una vez alcanzado el régimen democrático, España pasara a integrarse en la OTAN. Hay que recordar que esto suponía que Prieto deseaba integrarse en una organización que sería rechazada por el PSOE de finales de la década de los setenta. Y también suponía el alejamiento del PSOE encabezado por Prieto del bloque soviético que tanto había atraído al sector encabezado por Largo Caballero.
Publicado por coase @ 11:36  | Historia
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Publicado por genaro
miércoles, 30 de agosto de 2006 | 12:42
A mí, con perdón, esto de la política ficción del ¿Y si Napoleón hubiera sido tuerto..? como que no me pone nada; pero vamos a ver:

¿Porqué querrían firmar las izquierdas un pacto con las derechas antes de la guerra si las estaban exterminando literalmente?

¿Poqué querrían firmar las izquierdas un pacto con las derechas al inicio de la guerra si la iban a ganar seguro? Tan seguro como que, además de seguir exterminando a la derecha, se dedicaron a exterminarse entre ellos a ver quién la acababa mejor colocado.

¿Porqué querrían firmar firmar ahora las izquierdas un pacto con las derechas si esperan acabar con ellas y lo están haciendo?

La izquierda sólo firma pactos con la derecha al verse débil y con el solo fin de llevarla al huerto, cosa que la derecha encantadísima de que la lleven. Ejemplos de esto que digo: el pacto del que se habla en este post y el pacto antiterrorista.
Publicado por Uno-que-no-se-calla
miércoles, 30 de agosto de 2006 | 13:22
Puede que Franco no quisiera acabar como el Senador Pinochet.
Publicado por Uno-que-no-se-calla
miércoles, 30 de agosto de 2006 | 13:28
E pacto en la 2ª Republica podria haber acabado en corrupcion y pasteleo caciquil como en la Restauracion despues de la 1ª Republica.
Hoy el pacto es entre PSOE y CIU para gobernar y si pueden con PNV para lo de ETA.
Para no hablar del 3% y para forrarse con el Forum .Por eso Clos es Ministro de Industria del Gobierno español.
Yo no quiero pactos, quiero listas abiertas y division de poderes.
No quiero un gran pacto PSOE-PP para aumentar impuestos y aumentar la corrupcion.
No quiero un Aznar que indulte a Vera y se amigue con Polanco.
Publicado por Smith
miércoles, 30 de agosto de 2006 | 14:54
Don Juan, Gil Robles y Prieto eran unos grandes demócratas: El primero se llegó a ofrecer a los nazis para crear aquí un protectorado del III Reich; las masas de Gil Robles estaban todas con Franco, vaya usted a saber por qué; Indalecio Prieto tan sólo se levantó contra la República una vez, en 1934. Unos 1.400 muertos de ná, en octubre del 34... En fin, tres demócratas de toda la vida...
Publicado por coase
miércoles, 30 de agosto de 2006 | 16:22
Genaro, considero que la izquierda democrática resultó perdedora de una II República con aspiraciones totalitarias. De la misma forma creo que la derecha democrática resultó perdedora en los 40 años de franquismo. Por esa razón, ese pacto se suscribió entre dos partes perdedoras y débiles. Ya era tarde. Lo grave es que esa lección no parece haberla aprendido ZP. Esperemos que no sea tarde cuando la izquierda vuelva a darse cuenta.

Tercer comentarista, las listas abiertas o la división de poderes son reglas de juego que deben ser aceptadas por una amplia mayoría. El problema de la II República fue que impuso unas reglas de juego sin consenso. Si queremos unas reglas estables es preciso un pacto entre las principales formaciones.
Publicado por Uno-que-no-se-calla
miércoles, 30 de agosto de 2006 | 17:54
Da la sensación que se pretende crear un paralelismo entre la falta de visión de la izquierda antes de la guerra y la de ahora de ZP. Eres un poco partidista, porque, de igual modo, se podría hablar de que fue la derecha la que fracasó entonces y la que se queda al margen ahora.

Habitualmente disfruto y reconozco que me haces pensar con tus posts, pero esta vez me pareces un poco tendencioso echando la culpa a una de las partes.

Salu2 (y república)
www.incomodasverdades.tk
Publicado por marvin
miércoles, 30 de agosto de 2006 | 23:55
Históricamente, todos los pactos firmados en España se han hecho con la voluntad (de una o de ambas partes) de no cumplirlos a medio o largo plazo.

Ahora lo estamos viendo con el (des)gobierno de ZP.

Esperemos (a ver si hay suerte) que esta vez, el pacto que da apoyo al gobierno actual se vaya también al garete, y con él, ZP.

¿Izquierda democrática en la II República? No la había. Quizás Besteiro.

¿Derecha democrática? Para sobrevivir con dignidad a partir de 1939, creo que mejor hubieran hecho en pasar a la oposición a Franco, dejando tan sólo a Falange Española como apoyo al dictador en su gobierno.

Así hubiera sucedido como en Italia y Alemania, donde la dictadura estaba apoyada por un único partido.

De este modo, la derecha no hubiera salido trasquilada después de 1975.

No acabo de ser muy partidario de las listas, ni abiertas ni cerradas. Creo preferible un sistema m
Publicado por Uno-que-no-se-calla
jueves, 31 de agosto de 2006 | 22:38
"Tuvo que ocurrir una desgracia..."
Parece que hables de un maremoto que llego o de un tornado. No, no ocurrio una desgracia, hubo un golpe de estado planeado, es una sutil diferencia....
Publicado por Uno-que-no-se-calla
domingo, 03 de septiembre de 2006 | 15:33
Durante la II Republica si hubo democratas, la CEDA, democrata catolica que se asemejaba a los conservadores britanicos, ni democrata ni monarquica, sino accidentalista, pero atacada constantemente por la izquierda y marginada del sistema politico, pues se le impidio formar gobierno pese a ser el partido mas votado en el 34, y por ello perdio fe en la república, el partido radical, republicano y españolista, y los liberales de izquierdas, democratas, pero totalitarios, pues querian exterminar a las derechas, que consideraban fascistas. Sin embargo, la fuerza de los radicales se diluyo tras el estraperlo, los izquierdistas democratas se unieron y fueron superados por socialistas y comunistas, en su afan por destruir a las derechas, y la CEDA, sintiendose marginada y atacada, se unio a la derecha tradicionalista, Renovación Española, cómo hicieron los fascistas de Falange.

Por eso fue la guerra civil, por que la izquierda intento exterminar a las derechas.
Publicado por lomar
jueves, 14 de septiembre de 2006 | 19:19
El que inventó la politica lo hizo para vivir de ella, punto primero. Punto segundo: los ciudadanos de a pie, deberiamos ser mas espavilados y no casarnos ni con unos ni con otros. Los ciudadanos deberiamos ser éso, ciudadanos, y cuando llegaran las elecciones los que mejor lo hayan hecho, que goviernen. Si los que en ése momento estan governando lo han hecho bien, que sigan, si no se les releva, como hacen en todas partes. Los ciudadanos no tenemos que entrar en el juego de éllos, nosotros no somos ni de derechas ni de izquierdas, somos ciudadanos y punto, y el que actue de otro forma le sigue el juego a ellos.
Deberiamos de crear un movimiento de los no politicos para hacer ver a la gente que debe leer mucho, cotejar opiniones, y luego hacer su propio razonamiento y preguntarse: ¿ me ha ido a mi bien en esta legislatura ? si la respuesta es afirmativa pues, ya tiene su candidato.
un saludo
Todos estamos esperando por tu opinión
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