En cuanto al recurso ante el Tribunal Constitucional, el PP tiene derecho a presentarlo, pero no estaría de más que reflexionara sobre lo que significa impugnar un texto aprobado por el Congreso, el Senado y el pueblo catalán en referendo. Es mucho más razonable una solución apuntada ayer por el propio Piqué, consistente en que el PP proponga en su programa para las próximas elecciones la reforma de los artículos del Estatut con los que no está de acuerdo
Editorial ¿o amenaza? del
El Panfleto del Tripartito.
Una vez más los progres
confunden la democracia con la dictadura de la mayoría, sobre todo cuando ellos son la mayoría. Lo demostraron cuando Maragall se saltó todas las normas para fomentar el Estatut con dinero público o cuando justificaron las agresiones al PPC y a Ciudadanos de Cataluña.
Si el Congreso, el Senado y el pueblo catalán aprueban una norma anticonstitucional esa norma no es válida. El cheque en blanco que se quieren arrogar los políticos y sus cómplices nos hace pasar de la democracia al fascismo.
Otra cosa diferente es que efectivamente la táctica de Piqué sea la adecuada. El recurso ante el Tribunal Constitucional será inútil porque nunca contrariara al gobierno nacional-socialista. El razonamiento de El Panfleto del Tripartito podrá tildarse de fascista pero no se puede negar que representa la situación actual donde el poder político se sitúa por encima de las normas o incluso accede al poder vulnerándolas como en el 14-M.