Jorge Valín, al que le debo un
post, nos mostraba hace unos días
una lista de artículos de Brad Edmons. Sería muy largo enumerarlos a todos pero me gustaría destacar este párrafo:
Ya, las empresas grandes de seguros poseen recursos financieros, el incentivo y las habilidades generales del negocio de asegurar (prever) la defensa nacional. Como clientes tendríamos la opción de pagar un poco más en el seguro del hogar y poder interponer una demanda en el caso de propiedad usurpada o daños personales resultantes de una invasión. Es bueno para las aseguradoras ofrecer servicios de defensa militar. Estas agencias pueden ser demandadas o apeadas fuera del negocio si proporcionan un mal servicio no manteniendo sus promesas o haciendo daño a la gente inocente al intentar cumplirlas.
El tema de la seguridad exterior de un territorio es uno de los eslabones más débiles del anarcocapitalismo junto a la problemática del derecho penal. La opción planteada por el autor sobre la base de compañías aseguradoras plantea varias debilidades.
No hay duda de que en Ceuta los habitantes sí estarían dispuestos a pagar una prima para que en caso de invasión se les restituyesen sus propiedades. ¿Y en Málaga? Probablemente algunos menos. ¿Y en Bilbao? Podríamos imaginar que casi ninguno. Los bilbaínos difícilmente creerán que cántabros o riojanos van a invadirles y saquearles. Por el contrario, los ceutíes tendrán serios temores de ser objeto de una acción bélica por parte de Marruecos.
¿Para qué van a pagar los bilbaínos una prima por un riesgo ínfimo? Mediante el sistema de aseguradoras, solo aquellos que tienen vecinos que suponen un peligro para su integridad asumirán el coste de prevenir ese riesgo. Lo podemos ver en el caso de los países. ¿Cuánto destina Andorra a la defensa de su territorio? Pues muy poco porque considera que tiene unos vecinos amistosos que no le invadirán. ¿Cuánto destina Taiwan? Pues bastante más, ¿son diferentes los taiwaneses que los andorranos? No, lo que pasa es que los primeros tienen la amenaza de una invasión china en cualquier momento.
¿Podría Ceuta sobrevivir a una invasión en solitario? Pues no. Y si esperamos que lo pudiera hacer con lo que recaudaran las compañías de seguro pues tampoco, ya que de Guadalquivir para arriba no creo que reunieran una cantidad significativa.
De la misma manera que Andorra no sufraga la seguridad que disfruta, todas aquellas provincias españolas lejos de focos de inestabilidad tampoco estarían dispuestas a realizar desembolsos económicos. Incluso en la misma Málaga, muchos ciudadanos no pagarían una prima por su seguridad en la confianza en que ya lo harían los habitantes de Ceuta ya que serán los primeros interesados en impedir una invasión u otros vecinos malagueños con más propiedades y mayores pérdidas potenciales. Esos ciudadanos actuarían de la misma manera que actúa Andorra, como free-riders esperando que otros les aporten su seguridad.
En la actual situación (mal) permitimos la existencia de diversos free-rides como el caso de Andorra, pero si esa posibilidad se extendiese aún más, no abría
ninguna barrera a la expansión del totalitarismo.