Cuando una obra es citada desde bitácoras tan diferentes como las de
Libertariano y la de
Luzbel merece tenerse en cuenta. Este el caso del cómic o tebeo
‘V de Vendetta’ que ha cobrado actualidad debido a una próxima
adaptación cinematográfica por parte de los creadores de Matrix que se estrenará el próximo mes.
Primero, el cómic cuenta una historia entretenida y bien desarrollada. Pero no es eso lo que atraído a la blogcosa política nacional sino porque se desarrolla en una Inglaterra bajo el yugo de un tirano que controla el país, recordando la obra de 1984 de George Orwell. Pero de repente surge ‘V’, un curioso personaje que se dedica a colocar bombas y a boicotear el sistema de seguridad de la dictadura.
La lucha de un individuo frente a un sistema opresor siempre resulta atrayente para un liberal. La diferencia con el caso de
Matrix, es que ‘V’ no es considerado ningún ‘elegido’, tipo Mesías que libere a la humanidad, totalmente contrario al ideario liberal y más en línea socialista (Lenin, Stalin, el Ché,...) El peligro de este tipo de héroe aparece fenomenalmente retratado en la última trilogía de George Lucas, donde el
‘elegido’ para defender la libertad puede convertirse en su mayor amenaza.
Pero lo que más me ha gustado de la obra ha sido el alegato que el protagonista hace a la responsabilidad individual. ‘V’ sabotea la televisión de la dictadura para emitir un comunicado en el cual recrimina a los espectadores su malestar por su actuación, generalizada a la humanidad en general, que ha provocado enormes injusticias y ha permitido a un elevado número de tiranos llegar al poder y cometer toda clase de tropelías. Esa responsabilidad de los ciudadanos corrientes en la llegada al poder de tiranos ya la defendí en el caso la
responsabilidad de los japoneses en las atrocidades cometidas por el régimen de Hiro-hito.
Esta llamada a la responsabilidad individual también la encontramos en la columna de presentación de la obra. David Lloyd nos explica como estaba una tarde tomando unas cervezas en un pub mientras la televisión emitía la anodina programación de costumbre llena de personajes alegres y desvergonzados. Justamente cuando va a empezar la emisión del noticiero, la televisión es apagada. El autor comenta que V es precisamente para las personas que no apagan las noticias, para aquellas personas que no se quieren desconectar de la realidad y que saben que son responsables de ella. Para esas personas es también esta pequeña bitácora.
Mañana, presentaré lo que NO me gustó.