Estados Unidos, un país cuyo gobierno es menos intervencionista que los europeos, posee una cadena pública de televisión: la
Public Broadcasting System (PBS). Por ejemplo en dicha cadena se emitió Barrio Sésamo y la serie ‘Libertad de Elegir’ de Milton Friedman. ¿Cómo se financia la cadena pública norteamericana? Muy sencillo, las
aportaciones VOLUNTARIAS de los ciudadanos suponen dos terceras partes de su presupuesto. Olvídense del impuesto revolucionario, digo canon, que sufren los británicos para poder ver la insufrible BBC.
Ésta es otra opción para esos empleados de RTVE que se están lanzando a la calle para presionar a los políticos para que éstos saqueen, es decir, les retraigan recursos con la amenaza de la prisión a los ciudadanos, y a continuación les den el botín recaudado. ¿Por qué no lanzan un llamamiento esos trabajadores para que los teleespectadores paguen para que puedan seguir ‘disfrutando’ de la televisión que realizan? ¿Por qué en vez de querer sustraer recursos violentamente de los ciudadanos no los piden voluntariamente? Tal vez crean los trabajadores de RTVE, que los ciudadanos españoles no están dispuestos a pagar por una televisión que cada vez menos gente ve y solo sirve de relleno para que el gobierno de turno pueda transmitir sus mensajes a costa de los contribuyentes.
Si Rajoy fuera liberal defendería un modelo en el que el intercambio entre alguien que ofrece un producto y alguien que lo consume fuese voluntario. Como no lo es, el PP ha sido tan miope de criticar
la única medida medianamente sensata del gobierno de Zapatero.