Ya sabréis que desde
redliberal y desde
blogsprorajoy, varios bloggers están haciendo una cobertura en directo de la
convención que el PP está realizando en estos momentos. Pero yo lo estoy haciendo como un auténtico blogger, en pijama y zapatillas desde casa, gracias a la
cobertura en video en directo desde la página web del PP.
Tengo que destacar la única alegría liberal que se ha producido hasta ahora.
Freelance ha calificado de peso ligero a Pío García Escudero. Pues ese ‘peso ligero’ ha realizado un brillante discurso citando a J.S. Mill y criticando a los ‘ingenieros sociales’. Ha criticado la actitud de la izquierda de decir que se preocupan de las personas sin contar con ellas.
Y por lo que se ha visto, ha sido el único destello liberal hasta ahora en la convención. Se podía entender que ayer fuera un día dedicado al ayer. Era normal. Siempre hay que empezar recordando el pasado, por eso no extraña reservar ese primer día a Aznar, Fraga o Gallardón.
Esperanza se sumó a lo anodino del día e hizo un discurso genérico volviendo a hablar de gestión y no de ideas.
Hoy por la mañana tampoco han abundado los discursos liberales. Mayor Oreja ha desempeñado su papel habitual de crítico con el nacionalismo. Zaplana ha resultado decepcionante. Empezó hablando del 11-M. ¿No íbamos a hablar del futuro? ¿No habíamos quedado en que el día para hablar del pasado era el viernes? Y después siguió con un discurso vacío y absolutamente prescindible. Después se extrañará que se le considere un político ‘quemado’.
Acebes tampoco está hablando del futuro, pero al menos no está hablando del pasado. Realmente está hablando del presente, realizando una acertada crítica de la gestión de Zapatero. Ha hablado del ataque al libre mercado que supone la imposición de la operación político-empresarial impulsada por Montilla. Ha citado textualmente el acuerdo de Tinell que buscaba aislar al PP. No ha eludido ningún tema espinoso como el uso de la muerte de su abuelo por parte de ZP o la detención de militantes del PP. Un discurso valiente y certero destinado a elevar el orgullo en las filas del partido.
Según nos cuenta
Adam Selene, tampoco en los foros de discusión han abundado las propuestas liberales. Se ha hablado de gastar dinero público pero nada de responsabilidad individual.