He dedicado el
post de hoy a contestar un texto de Jessica. Ella también
me ha contestado en el suyo y el siempre vivaz
David Millán, no ha perdido la ocasión de sacar punta al post.
La conclusión es siempre la misma: los progres no confían en la gente. En esta ocasión no confían en el criterio e inteligencia de los ciudadanos para formarse una opinión en base a diferentes exposiciones de diversos medios. No les gusta la pluralidad. En vez de eso prefieren que un Torrente fascista que sabe lo que nos conviene a todos vaya apaleando, digo cerrando, emisoras que pueden herir nuestros sensibles e infantiles oídos.
Esa es la diferencia. Aunque no estoy de acuerdo con lo que dice la SER o La Vanguardia, yo no pido silenciarles. Aunque creo que mienten y a sabiendas de ello, yo no pido silenciarles. Incluso ante un hecho probadísimo como fue el caso del 'terrorista suicida' del 11-M, yo no pido que lo cierren. Escuchándolo todo el mundo se puede dar cuenta de los objetivos que persiguen y que no son los de informar.
También hoy, en ‘
El Panfleto fascista del Tripartito’ han dejado un hueco, pequeño por supuesto, a la discrepancia. Un magnífico
artículo de Félix de Azúa que aunque dedicado a los chicos de ERC, creo que tiene también algún consejo interesante para nuestra amiga Jessica.
A continuación, un pequeño extracto:
Queda feo ponerse como fieras cuando el Gobierno quiere cerrar el diario Egin o el Egunkaria o cualquier otro fenomenal panfleto étnico y exigir simultáneamente que cierren la COPE.
Si cerramos todos los medios que nos critican y abrimos todos los que nos alaban, la gente acabará harta de nosotros. Un poco de juego democrático es conveniente.
Se les nota un tanto verdes en esto de la democracia. Habituados a que en Catalunya no se haya puesto en marcha ese mecanismo (quizá innecesario, no lo niego) llamado oposición, carecen ustedes de reflejos. Lo que aúllan en la COPE, en la manifestación del PP o con el boicot de productos catalanes (¡qué mal corazón, señor!) se llama oposición. A veces es educada y a veces, no. Pero, claro, no tiene mérito aceptar sólo la educada. Eso lo hace cualquiera.
Ustedes han de dar muestras de que son más demócratas que nadie y aguantar todo lo que les echen. Miren qué papel está haciendo Montilla, un político tan poco habituado a que le lleven la contraria. Ahora se la han llevado, y el pobre ha tenido que hablar por primera vez en su vida. No sigan ese camino. O bien quédense en casita, que se está muy bien, nadie te canta las cuarenta y en el mercado te dicen rei y reina.