Intelestual ha expresado perfectamente la imagen que se nos vino a muchos cuando vimos los prolegómenos del partido del Camp Nou el pasado sábado: las Olimpiadas en el Berlín Nazi.
También ha dado en el clavo denunciado la hipocresía progre ante el nazismo catalán. Os extraigo estas frases:
¿Imaginan ustedes lo que sucedería si el próximo 20 de noviembre, con un Bernabéu a rebosar en el Madrid-Barcelona, a la directiva madridista se le ocurriera mostrar en el círculo central un gran mapa de España mientras un locutor da vivas a España, a favor de su carácter exclusivo como nación, a su unidad indisoluble y al ejército como garante de esa unidad? Tremendo ¿verdad?, la SER, el País y todas las tertulias de gallinas progres acusando ferozmente al Madrid de provocar a los socios de gobierno al cometer el tremendo delito de apología de la Constitución Española, norma suprema del ordenamiento jurídico español y aprobada por mayoría absoluta de los españoles.
Pero es que lo anterior entraría perfectamente en nuestro ordenamiento jurídico. El mismo que los españoles nos hemos dado democráticamente. A pesar de eso, las críticas no dejarían a arreciar por parte de toda la progresía desde Telecinco a El Panfleto del Tripartito.
Lo más grave es que lo del pasado sábado fue una apología de una visión nazi. Al igual que Hitler exigía Austria y los
Un verdadero acto equivalente al del Nou Camp sería el que también expone intelestual:
Pero para ponernos en un caso similar al promovido por Laporta, ¿qué ocurriría si en lugar de banderas constitucionales ondeara al viento el escudo del águila, se gritara Gibraltar español, España una, grande y libre y todo ello acompañado por niños con antorchas y estandartes preconstitucionales en pantalones cortos, camisa caqui y boina a juego.
¿Se quedarían también callados los progres como en el caso del Nou Camp?
Por cierto, me sorprende que en las diferentes
listas sobre el
boicot a los
productos catalanes no figure la empresa más fascista de Cataluña: el
F.C. Barcelona.