Sala i Martin, que ya ha protagonizado
otro post en esta bitácora, ha respondido a un
comentario realizado por Jiménez Losantos en Libertad Digital. A pesar de no ser parte interesada me voy a permitir la licencia de contestar al economista catalán.
En resumen esta es su contestación (
aquí completa):
El señor Jiménez Losantos hace una lectura muy peculiar de la historia. Parece olvidar que uno de los padres del liberalismo del siglo XVIII fue Thomas Jefferson, autor de uno uno de los escritos más importantes en la teoría del liberalismo: la declaración de independencia (repito, INDEPENDENCIA) de los Estados Unidos. Si. Ya se que a Don Federico le hubiera gustado que Jefferson fuera el autor de la "Declaración de la Sacra Indivisibilidad de España", pero no, resulta que fue el autor de la "Declaración de Independencia" (otra vez repito, INDEPENDENCIA). En esa declaración se dice entre otras cosas: "...cuando el estado no contribuye a garantizar el derecho a la consecución de la felicidad ... el pueblo tiene el derecho, mejor dicho, la obligación de cambiarlo... y, a partir de ahí, pasa a pedir la independencia (insisto, INDEPENDENCIA) de los Estados Unidos.
La independencia separó (repito, SEPARÓ) a los Estados Unidos de Inglaterra. Thomas Jefferson, pues, era claramente un SEPARATISTA. Si, como dice don Federico, no se puede ser liberal y separatista: ¿qué pasa, que Thomas Jefferson no era un liberal?
Jefferson no defendía el derecho a la independencia sino el derecho a deshacerse de un gobierno injusto e ilegítimo. Plantear en el siglo XVIII los habitantes de la ultramarina América pudieran derrocar a la monarquía inglesa es absurdo, por tanto su única alternativa era expulsar de sus territorios a los que imponían las leyes de la metrópoli.
¿El gobierno español contribuye a garantizar el derecho a la consecución de la felicidad? Pues va a ser que no, no garantiza ese derecho ni garantiza nuestra libertad y prosperidad. ¿Contribuye el gobierno de Cataluña a garantizar el derecho a la consecución de la felicidad? Pues va a ser que tampoco. Ni el actual gobierno tripartito ni el anterior de color convergente se caracterizaban por su liberalismo y por su defensa de los derechos individuales.
La meta de todo liberal es lograr que la sociedad en la que viva sea más libre. ¿Se consigue mediante la independencia? Si en alguna provincia española abundaran los liberales hasta el punto de poder llevar a cabo sus ideas y fuese el gobierno central quien lo impidiese, podríamos plantearnos que el mejor método sería obtener la independencia de dicho territorio. Pero no es precisamente la sociedad catalana la más liberal, sino más bien la más endogámica, proteccionista, conservadora e intervencionista de la península.
Por desgracia nuestros países vecinos tampoco son una gran reserva de liberales, por lo que tampoco con una ampliación de nuestras fronteras lograríamos nuestros objetivos. Por tanto, parece que a los liberales no nos debe preocupar mucho las fronteras ya que en todos los sitios de nuestro entorno cuecen habas. Pero nuestro panorama sí mejoraría de prosperar la idea de unos
Estados Unidos de Europa y América y por ende es un objetivo en el que sí que reconocemos a los liberales.
Piden los nacionalistas como Sala i Martín el derecho a ser libres de la nación a la que pertenecer. La libertad de ‘ser catalán’ en vez de ‘ser español’ me suena a la libertad de ‘ser del Real Madrid’ y ‘ser del Barça’. Un poco infantil, ¿no? Si se trata de etiquetas cada uno es muy libre de colocarse la que prefiera. El problema del sistema democrático es que precisa de una
convención anterior que establezca cual es el conjunto que determina las mayorías y minorías. Los anarcocapitalistas no tienen ese problema (tienen muchos otros :] ), el resto nos preocupa poco determinar ese conjunto ya que relegamos para el estado apenas un puñado de competencias. Algunas de ellas, se gestionarían mejor en un conjunto reducido y otras precisan del conjunto más amplio posible. Por ejemplo, en el caso de la seguridad, y la OTAN es un buen ejemplo, es preferible que dicho conjunto sea lo más amplio posible ya que asegurara de manera más eficaz nuestra libertad y nuestra prosperidad.