jueves, 18 de agosto de 2005
Puede que sí o puede que no, pero no resulta descabellado el comentario de los guardias civiles diciendo que no habían actuado en la ‘invasión’ independentista de la finca de Pedro J: para evitar un nuevo caso Roquetas.

Es algo que nos debe preocupar. Uno de los problemas de los funcionarios públicos es que su promoción o mejora en el puesto de trabajo no depende de su aptitud y destreza en su labor diaria. Dicha promoción dependerá de un examen teórico o de la simpatía de un político para nombrarlo para un cargo de confianza. Por tanto la iniciativa no está valorada lo que incentiva el pasotismo.

Si a eso sumamos que las acciones de un funcionario sí le pueden traer consigo perjuicios, aunque no sea la pérdida del empleo sino simplemente la pérdida de tiempo, la responsabilidad de unos hechos o una mayor visibilidad social.

No prejuzgo lo ocurrido en Roquetas porque no tengo elementos de juicio pero tengo que advertir que no se puede realizar conclusiones a la ligera que puedan desincentivar el trabajo de los funcionarios. Si los guardias civiles no hubieran intentado reducir al fallecido es posible que en su estado fuera protagonista de una agresión en la calle, pero seguro que la repercusión mediática del hecho sería mucho menor.

Si el policía que disparó a un brasileño en Londres no lo hubiera hecho y hubiera sido un terrorista, los medios de comunicación lo hubieran achacado a la fatalidad pero no hubieran puesto a dicho policía en el ojo del huracán.

Si los guardias civiles de Mallorca hubieran impedido la entrada a los asaltantes de la finca de Pedro J. y hubiera habido un forcejeo, que nadie dude que la identidad de los guardias habría saltado a todas las portadas. Al inhibirse se han quitado un problema de encima sin apenas contrapartidas negativas.

Cuando un guardia civil se encuentra la próxima vez con una persona ebria o drogada que pueda resultar peligrosa tiene dos opciones. Dar media vuelta y caminar en otra dirección, lo que no le traerá ningún problema y le supondrá terminar su jornada laboral puntualmente. Si por el contrario se decide a pedirle una identificación y la situación genera en un enfrentamiento pueden pasar dos cosas. Una que todo se resuelva satisfactoriamente, lo que no le repercutirá en ninguna recompensa profesional. Otra que se monte un revuelo similar al de Roquetas lo que le supondrá un calvario personal. ¿Cuál elegir?

Con esto no estoy diciendo que se deba dar ‘carta blanca’ a toda actuación policial, ni mucho menos. Simplemente que la presunción de inocencia y la observancia de las circunstancias deben también respetarse en el caso de las fuerzas de seguridad. Sé que los ‘tics’ progres de resentimiento a la autoridad policial están muy extendidos en la prensa española, lo que incentiva la inhibición policial. Lo podemos ver habitualmente en las páginas de ‘El Mundo’... hasta que es uno el perjudicado por esa inhibición. Muy bueno el comentario realizado por un lector de mi post del martes sobre el asunto.
Publicado por coase @ 10:48  | Ideas
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Comentarios
Publicado por Uno-que-no-se-calla
domingo, 21 de agosto de 2005 | 10:32
Sí señor la demagogia fascista al poder. Todos con D. Mariano (cuando salga del armario, claro)
Publicado por coase
domingo, 21 de agosto de 2005 | 19:20
Otro exabrupto progre para la mochila...

¡Qué grandes argumentaciones tienen estos chicos! :]

(y encima llamando maricón a Rajoy que no se a que viene a cuento)
Publicado por Uno-que-no-se-calla
martes, 20 de diciembre de 2005 | 20:54
bien dicho... si Mariano es maricón es cosa suya y de nadie más...
Todos estamos esperando por tu opinión
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