El gobierno francés ha ordenado a los gendarmes que impidan a los ciclistas acceder a los Parques Elíseos. Con esta medida quieren impedir que un malvado norteamericano se haga por séptima vez con uno de los orgullos franceses: el Tour de Francia.
¿Les extraña la noticia? ¿Tiene más sentido la noticia de que
el gobierno francés se declare contrario a que una empresa con accionistas norteamericanos pero también con accionistas franceses comprar otra empresa con accionistas franceses pero también con accionistas norteamericanos? Con unos mercados de capitales globalizados ninguna empresa tiene la totalidad de su accionariado de un único país. Con una crisis económica galopante, con una acumulación de fracasos políticos y económicos de órdago; el gobierno francés cae en el mayor de los ridículos metiendo la pezuña en una operación empresarial. ¿Defiende los intereses franceses? ¿Qué intereses franceses defiende?
Defiende los intereses de los franceses que ocupan cargos directivos en Danone y que han realizado una gestión lo suficientemente incompetente para impedir maximizar el valor de las acciones de su empresa.
Pero el gobierno francés no defiende los intereses de miles de franceses que son accionistas de Danone y que ven como su acción no recoge todo el valor que podría alcanzar. En empresas con un accionariado compuesto por una amplia base de inversores individuales, estos no tienen la capacidad de ponerse de acuerdo para sustituir a los gestores. Pero el mercado actúa en forma de arbitraje por lo que si el precio baja sobre un determinado cuota puede resultar atractivo a otra empresa adquirirla y lograr un beneficio gracias a aplicar una mejor gestión que incremente la rentabilidad del negocio.
Pueden comprobar como el número de franceses perjudicados por el ‘papelón’ del centro-derecha francés es mucho más elevado que los beneficiados. Pero esto no parece afectar al pueblo francés que sufre la enfermedad del nacional-tribalismo que asola también amplias zonas de nuestro país.
Esperemos que el malvado norteamericano Amstrong pueda celebrar su séptimo ‘Tour de Francia’ sin que las huestes de Chirac se lo impidan.