Con los nazis se tuvo buen talante mientras conquistaban media Europa. Cuando llegaron a Paris y bombardearon Pearl Harburt nos empezamos a preocupar.
A los comunistas no les molestamos aunque hundieran en la miseria a media Europa, a media Asia y a Cuba. Pero por lo menos les disuadimos que no acabaran con el mundo libre.
Nosotros conocemos hoy las bombas y el miedo con el que vivían muchos afganos y con el que siguen viviendo muchos iranis y africanos.
La libertad no la regalan en un kiosko con el periódico del día. Si tú quieres impedir que unos tiranos controlen tu vida y te hagan llevar burka y recitar lo que ellos digan, tienes que reaccionar.
¿Motivaciones de los terroristas? Las mismas que los etarras en el Pais Vasco, que Castro en Cuba o que los islamistas en Irán. Imponer que debemos hacer y pensar.
Ante esto, prefiero un Churchill a un Chambarlain.