HORA: 11.45 PM
LUGAR: DOMICILIO
Ya ha llegado el final del día, hombres del pasado, y con él la hora de nuestra despedida. Espero que estas horas en las que he sido su "cicerone" por nuestra sociedad les haya resultado interesante. Como les he venido diciendo no existe la institución del Estado y tampoco países. No existe ni la pobreza y ni el paro obligado. Sé que en sus tiempos existían grandes diferencias entre países y dentro de ellos entre personas. Con la supresión de las barreras comerciales muchas empresas se trasladaron a países con bajos salarios trayendo el desarrollo y este a su vez altos salarios. Hasta que llegó un momento en que el coste de la mano de obra era uniforme en todo el planeta. Esto solucionó el problema de la inmigración "desesperada" a los países ricos que creaba problemas sociales y que acentuaba los problemas económicos porque los inmigrantes eran las personas más emprendedora y más dinámicas de los países pobres con lo que estos se descapitalizaban humanamente.
La no-existencia de países hace que tampoco existan ejércitos. A pesar de esto cada comunidad posee un centro donde se depositan armas para su defensa en caso de necesidad. El acceso a dichas armas está limitado al estar almacenadas en cajas de seguridad. Cada una de ellas precisa de varias llaves para ser abiertas que están en posesión de habitantes que no conocen la identidad del resto de los que se precisa para abrir la caja. El centro es fuertemente custodiado por la compañía de seguridad de la comunidad. Pero es necesario decirles que dicho centro es más un monumento que un lugar con una utilidad real. Las armas en él depositadas son casi piezas de museo y no son de destrucción masiva. Además nadie nos asegura que los vigilantes que impiden que los "malos" se lleven las armas vayan a entregárselos a los "buenos" cuando sea necesario. Pero nosotros confiamos en la "responsabilidad individual" de las personas encargadas de nuestra seguridad y nos cuesta creer que todos ellos van a conspirar contra nosotros sin que exista ningún "hombre bueno" que advierta a la sociedad del peligro.
Hemos sufrido dos importantes lacras: la droga y las sectas. Ambas las hemos superado con "responsabilidad individual", sabiendo que cada uno de nosotros tiene la llave para solucionar estos problemas. No hemos instituido ningún gran organismo planetario sino que nos hemos preocupado del bienestar de nuestra familia, de nuestros amigos y de nuestros vecinos. La solución al problema de la droga no la encontramos en la persecución de la oferta sino haciendo que no exista demanda. El problema de su tiempo es que todos consideraban que las culpas de los problemas y las claves de las soluciones siempre la tenían los demás y nunca ellos mismos.
Pero a pesar de todos los avances conseguidos, de vivir en una sociedad pacífica y próspera, todavía hay problemas que se han resuelto hace muy poco. El más grave es el terrorismo. La seguridad de nuestras comunidades y centros de trabajo es muy grande sin que ello conlleve ningún tipo de restricción de nuestros derechos individuales. Todos los residentes y empleados disponemos de una clave de seguridad con nuestras huellas dactilares a las entradas de esos centros mientras los límites de dichos lugares están fuertemente vigilados. Cuando una persona ajena quiere acceder a estos recintos se le requiere una autorización previa o en el momento de alguna de las personas residentes o empleadas. Además en todo momento deberán llevar una identificación electrónica visible. Ante cualquier duda o que las personas visitadas no se encuentren dichas personas ajenas son escoltadas hasta que aquellas den su visto bueno.
Los lugares más indefensos frente a las acciones terroristas son los centros comerciales y de entretenimiento. Muchas compañías de seguridad han quebrado cuando su imagen se ha visto deteriorado por acciones terroristas en estos lugares. A pesar de esto los centros comerciales son actualmente muy seguros y por ejemplo en los que se encuentran en nuestras cercanías nunca han sufrido ataques desde que yo tengo memoria. Esta seguridad se ha conseguido gracias a los avances de las empresas de seguridad que saben que un ataque terrorista puede llevarles a la quiebra.
Así es nuestro presente, así es su futuro. Espero es que esta visita a nuestro tiempo le haya llenado de optimismo y esperanza. Pero les recuerdo, hombres del pasado, que todos y cada uno de ustedes son responsables del futuro de este planeta y de la gente que vive en él. Sé que en su tiempo sufren guerras, hambre, despotismo, terrorismo salvaje, pobreza, desigualdades, crueldad... pero deben confiar en sí mismos y ver el futuro como una oportunidad para construir un mundo mejor.
Nota: este el último capítulo de la serie pero la próxima semana se publicará un epílogo que incorporará las interesantes aportaciones de los comentarios.