El 'Estado mal llamado de Bienestar' lo único que hace es evitar una hipotética falta de previsión para el futuro. El problema es que en vez de resolver el problema (falta de previsión por el futuro) lo agrava ya que las personas tienden a despreocuparse por su futuro al confiar que el Estado resuelva sus necesidades futuras.
Lo que se plantea en el texto es que las personas ya han aprendido que es necesario tomar medidas para prever futuras necesidades. Por tanto es innecesaria la obligación, ya que la gente ya ha aprendido que es necesario y vital para su futuro. La sociedad ha asimilado, en ese futuro indeterminado, el viejo cuento de la hormiga y la cigarra que nos enseña que hay que guardar en los buenos tiempos para hacer frente a los malos.
Otra cuestión es si hablamos del presente. A mí me gustaría que tuviéramos un sistema de previsión obligatorio pero individual y privado, sería un primer paso para alcanzar ese futuro utópico.