HORA: 8.30 AM
LUGAR: CARRETERA
Ahora mismo me estoy dirigiendo a mi puesto de trabajo. Tengo entendido que en su tiempo todas las carreteras eran propiedad de lo que ustedes denominaban "Estado", aunque algunas eran gestionadas por concesionarios. En nuestro tiempo no existe dicha institución. La carretera por la que estoy circulando es propiedad de Autopistas Koplowitz. Hubiera podido ir por otra, propiedad de Autopistas Takenaka, que es más barata, pero no dispone de los avances tecnológicos de la anterior y suele tener más tráfico. Estas carreteras tienen muchos desvíos y en cada kilómetro existe un lector electrónico que carga la factura en tu cuenta corriente .
La construcción de las carreteras ha sido algo problemático. En los tramos cercanos a centros comerciales, centros de trabajo y comunidades estos venden parcelas con el objeto de poder construir comunicaciones de dichos centros con las redes de carreteras. El problema surge cuando una empresa decide construir una carretera a través de parcelas de diferentes propietarios a quienes a priori no les repercute ningún beneficio la carretera. La empresa puede conseguir ofrecer un precio atractivo que convenza a la mayoría de propietarios pero siempre existe una minoría que no está de acuerdo y que impide la realización del proyecto.
Esto me da pie a explicarles como funciona el sistema de arbitraje. Prácticamente todos tenemos suscrita una póliza de sistema de arbitraje de cualquiera de las compañías que lo ofertan. Cuando alguno de nosotros, bien persona física o empresa, se considera perjudicada por otra recurre al "arbitro" para que determine una sentencia que deberá ser acatada por ambas partes. Si las dos partes están abonadas a la misma compañía los costes son menores porque el "arbitro" está en su nómina y los trámites son escasos. Cuando esto no ocurre se debe recurrir al "pool" de todas las compañías que determinará un "arbitro" imparcial mientras las partes estarán representados y asesorados por empleados de cada una de las compañías de las que son clientes. Si una parte no tiene suscrita ninguna póliza deberá correr con los gastos que se generen. Por tanto si la empresa promotora de la autopista y el resto de propietarios que aceptan su precio se consideran perjudicados recurren al sistema de arbitraje para que determine un precio justo que debe ser aceptado por las partes.
El sistema de arbitraje sirve para resolver la mayoría de disputas. Pero para el caso de las carreteras, al afectar al derecho a la propiedad privada, base de nuestra cultura, si los propietarios afectados no están de acuerdo con el precio o con la obligación a vender pueden recurrir al "Tribunal de la Comunidad" que le corresponda. Dichos tribunales se ocupan de los conflictos que se consideran afectan a toda la comunidad. Los tribunales están compuestos por veinticinco personas propietarias o representantes de empresas propietarias elegidas al azar entre aquellas que reúnan ciertos requisitos como la mayoría de edad, plenas facultades mentales, no estar relacionadas con el caso, etc... Las partes están representadas y asesoradas por las compañías de sistemas de arbitraje. La gestión de estos tribunales (mantenimiento de instalaciones, seguridad, archivos,...) también se encuentra subcontratada por parte de la Comunidad.
Estos tribunales son los encargados de decidir sobre conflictos sobre el derecho a la vida, a la integridad física y moral, a la propiedad, y demás derechos fundamentales. No tenemos nada parecido a los códigos legales de su época pero concedemos mucha importancia a la jurisprudencia. Además deben saber que la base de nuestro sistema social es la "Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano" del siglo XVII. La importancia que concedemos a dicha declaración va más allá de lo que expresa explícitamente sino de las ideas que emanan de ella. Estos tribunales no se convocan muchas veces ya que se ha conseguido con la prevención que nuestra sociedad sea pacífica, ya que la realización de un delito es muy difícil y escapar con éxito imposible. Además de decidir sobre disputas de sobre el derecho a la propiedad, estos tribunales imponen penas como multas, trabajos para la comunidad, subvenciones para el tratamiento psiquiátrico y en casos muy excepcionales el destierro.
Bueno, ..., ya hemos llegado a mi puesto de trabajo. Los centros de trabajo como las fábricas, las escuelas, los hospitales, las oficinas, ... se encuentran fuera de las limitaciones de las comunidades donde residimos. Si a partir de ahora vean algo que les extrañe, o no entiendan, o les surge cualquier cuestión, no duden en preguntámerlo.