Cuando escuché ayer por la noche la
noticia de que Maragall había insinuado que el CiU había robado el 3% del presupuesto para obras públicas cuando ejercía el gobierno autonómico me vino a la cabeza un ‘deja vú’. ¿Dónde había escuchado antes eso? A pesar de ser una noticia que se había producido ayer mismo estaba seguro de que en algún sitio lo había leído antes.
Al final me vino a la memoria que ayer por la mañana
‘El Panfleto del Tripartito’ había titulado su
editorial (precisa registro): ‘
Si aflorase un 3% de la verdad sobre el Carmel...’ Dicho editorial tenía en su párrafo final la siguiente frase: ‘
Llega la hora de investigar, por ejemplo, si todo lo que se dice en Catalunya sobre el destino del 3% del dinero de las obras públicas adjudicadas años atrás ha acabado influyendo en el grosor de los encofrados o en el número de catas de la obra del Carmel’. Reconozco que no me di cuenta de que se trataba cuando la leí ayer. Creí, iluso de mí, que se referían a algún tipo de ‘baja temeraria’ que practicaban las constructoras para adjudicarse las obras. La polémica que se produjo horas después en el parlamento catalán resolvió mi equívoco.
Dos cosas me han sorprendido:
1.- La ‘casualidad’ de que el editorial coincida con la alocución de Margall horas después. O el PSC le dijo al periódico cual iba ser la defensa que iba a realizar por el caso del ‘Carmel’ o viceversa, o sea, el periódico le dijo al PSC cual debería ser la defensa que debía desplegar. Monta tanto, tanto monta, PSC como ‘El Periódico’.
2.- Es grave que un presidente de la Generalidad acuse sin pruebas a sus antecesores, pero eso no debe empequeñecer la gravedad de que un medio de comunicación en su editorial, que recoge la opinión del diario, vierta una sombra de sospecha sin presentar la mínima prueba o indicio. El editorial se realizó al más puro Gila: ‘alguien ha matado a alguien y no quiero mirar nadie’.
¿Cómo se puede criticar la veracidad de los confidenciales de internet o la parcialidad de las bitácoras cuando los medios de comunicación ‘serios’ caen en hechos d este tipo? La credibilidad de los medios tradicionales cae en picado con estos ejemplos. ¡Menos mal que nos queda internet!
Última hora: la fiscalía va a actuar para investigar las acusaciones del 3%. El precio que hay que pagar para que se acabe la corrupción o la manipulación en Cataluña es que se acabe con un oasis que consistía en que nadie veía, nadie oía ni nadie hablaba, si yo fuera catalán estaría dispuesto a pagarlo.