Razones para votar ‘no’ en el referendum sobre este tratado con ínfulas de constitución hay
muchas y
muchísimas. Hay razones para
anarquistas,
falangistas,
izquierdistas,
conservadores,
socialcristianos,
tradicionalistas,
democratacristianos,
comunistas,
nacionalistas,
carlistas y, por supuesto, también para
radicales y para
liberales.
Una razón para el ‘no’ que repiten muchos colectivos es que se nos trata de vender la milonga de una constitución cuando se trata de un tratado entre estados. El nivel de intoxicación y propaganda barata de los eurocratas ha dado una nueva vuelta de tuerca: intentar vestir como constitución lo que es la instauración de un directorio franco-alemán. Los ciudadanos podemos demostrar que no somos tan tontos como creen los políticos y que no estamos dispuestos a que se cocine a nuestras espaladas normas con las que tengamos que comulgar como si fueran ruedas de molino.
Otra razón para el ‘no’ que comparten muchos colectivos es la desvergüenza de que una campaña del referendum sea sufragada con dinero público y dirigida exclusivamente a los partidos políticos. La partitocracia ha instaurado unos debates televisivos en los que ‘colectivos sin partido’ no están representados, como es el caso de los liberales. De esta forma se quiere instaurar la visión de que no existe política fuera de los partidos políticos, y eso es mentira. Existe política, democracia y libertad sin partidos políticos. Pero ellos no quieren que los ciudadanos lean el tratado, no vaya a ser que se den cuenta de que es una bazofia. No quieren ciudadanos, quieren súbditos que sigan las instrucciones de los partidos. Por supuesto que no comparto todos los postulados por lo que se pide el ‘no’, pero no me importa coincidir con más ciudadanos para exigir que se nos escuche a todos y no se nos trate como inválidos intelectuales.
Las razones por el ‘sí’ son peregrinas. ¿Qué podemos comentar del antiamericanismo de taberna de Borrell? ¿Quién puede defender la pérdida de peso de España dentro de la UE si se liquida el Tratado de Niza? ¿Qué trascendencia tiene cambiar la denominación del responsable de política exterior, ahora Mister PESC (Política Exterior y Seguridad Común), por el de ‘Ministro de Asuntos Exteriores? El nuevo tratado no avanza un milímetro en el aumento de la democracia en el funcionamiento de la UE. En el gobierno europeo, comisión, están representados la práctica totalidad de los partidos del arco parlamentario. La partitocracia perfecta, los partidos se reparten el poder a su antojo sin que el ciudadano pueda castigar / premiar ni al gobierno ni a la oposición porque ambos comparten el pesebre.
La última aportación a las perlas de los defensores del ‘si’ la ha realizado
esta mañana Luis Herrero en la COPE diciendo que
si no se ratifica esta constitución, Francia y Alemania nos van a dar otra peor. ¿Pero qué es eso de que esto es un club donde solo dos miembros ponen las reglas? Si no se ratifica se continuará con el Tratado de Niza que es más favorable para España. ¿Está diciendo Luis Herrero que los ciudadanos que no habitamos el directorio franco-alemán somos de segunda categoría? Precisamente para demostrar que Europa se debe construir desde la unión, el consenso y la colaboración de todos los países hay que votar que ‘no’ para impedir la imposición de decisiones contrarias a nuestros intereses.