Ahora resulta que Gómez Navarro, ex-ministro socialista, es un gestor cotizado al que le llueven ofertas tanto para
presidir las Cámaras de Comercio, como para
asesorar a Altadis o para
presidir Aldeasa. ¿Qué ha ocurrido en los últimos meses para el descubrimiento de tan magnífico ejecutivo? ¿Es que el sujeto padecía alguna incapacidad que le impedía desarrollar tareas directivas de ese nivel en los últimos ocho años y ahora se han resuelto?
Es triste que la partitocracia haga, que incluso en la empresa privada, los puestos se ocupen dependiendo de la situación política. Ya sé que esto ocurre en otros países como el
caso peruano que comenta
Jomra, pero tiene que ser una señal de alerta para que los ciudadanos recuperemos nuestros países de manos de los políticos. Es la única solución si no queremos vivir en una sociedad corrupta.