viernes, 07 de enero de 2005
Cobra máxima actualidad la frase de Gordon Liddy que encabeza la divertida página de progres.blogspot.com: "Progre es el que se siente en deuda con el prójimo y que propone saldar esa deuda con tu dinero". A raíz de las donaciones al sudeste asiático por la catástrofe, varios informativos que he visto catalogan como "tacaños" a los gobiernos de Estados Unidos y Reino Unido destacando que aportan menos que sus ciudadanos de forma privada. Lo que no se dan cuenta es que en esos países se considera que la solidaridad es una obligación de la sociedad civil. En un país napoleónico, como en el que vivimos, se considera que todo lo tiene que arreglar el Estado y se piensa que el dinero del Estado baja del cielo. Valoro mucho más las aportaciones anónimas realizadas por personas, empresas y colectivos. Son aportaciones que suponen sacrificios. Gente que prefiere destinar sus recursos a ayudar a los demás en vez de ir de cena o comprar un jersey en las rebajas.

Por el contrario las aportaciones gubernamentales son realizadas por políticos a los que no les supone ningún sacrificio hacerlo porque el dinero no es suyo. Además siempre tendremos dudas sobre cuales son las causas de esas aportaciones. ¿Marketing político para ganar las próximas elecciones? ¿Poder influir en la elección de las empresas que reconstruirán esos países con lo que poder pagar favores?

Sinceramente, me reconcilia más con la humanidad comprobar la cuantía de las aportaciones particulares que se realizan de forma voluntaria y desinteresada que las realizadas por políticos con dinero ajeno e intereses ocultos.

Esto tiene su extrapolación con la famosa campaña del 0,7%. ¿Cuántos progres participantes de esas campañas destinan el 0,7% de sus ingresos a la ayuda al desarrollo? Ah, y no cuenta las aportaciones realizadas a Cuba, porque en ese caso estoy seguro que pesa más el interés de mantener un régimen comunista que ayudar a sus ciudadanos. Entre otras cosas porque si le importarán los cubanos lo primero que deberían hacer es condenar el régimen castrista. La solución sería sencilla. Un apartado en el IRPF donde pudiéramos destinar un 0,7% a la ayuda al desarrollo. Y se tendría que poder elegir a qué instituciones irían destinados nuestros recursos. Porque lo que quieren los progres es poder controlar la mayor parte posible de recursos para poder dirigirlo según sus intereses políticos. Otra historia diferente es que la verdadera ayuda al desarrollo es la supresión de los aranceles y el apoyo para que los países subdesarrollados puedan contar con gobiernos legítimos y democráticos. El 0,7% y demás migajas son cortinas de humo. Pero eso lo dejaremos para otro día.
Publicado por coase @ 12:02  | Ideas
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Publicado por Uno-que-no-se-calla
domingo, 30 de enero de 2005 | 21:20
Me parece divertidísimo el titulo de tu blog. Sí, yo tambien soy de centro, y supongo que de los que eran antes izquierdistas y pensaban que mi posición es como la de Piqué, de 'tapaporos', o la de Zaplana 'para forrarse'.
Creo que ambas tendencias no son sino posturas dignas según quién las defienda, que nos olvidamos del sujeto hasta en política.
Un saludo y andaré por tu foro de vez en cuando. Enhorabuena.

BlueLfant.
Publicado por uno
martes, 03 de octubre de 2006 | 15:16
Realmente no se lo que significa progre, pero esta frase define claramente al que firma este articulo de opinion: "Porque lo que quieren los progres es poder controlar la mayor parte posible de recursos para poder dirigirlo según sus intereses políticos.". Anda, eso es una definicion de algo o una caracteristica de cierto tipo de gentuza?.
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